¿Quién manda en tu matrimonio?

¿Por qué dominar al otro? Parece una tendencia muy común que los seres humanos busquemos someter y querer subyugar al otro. Es como querer imponer y mandar a que se haga lo que uno considera que es lo correcto o lo que se debe de hacer. Y que de alguna manera estamos convencidos de que…

EL ENCANTO DE LAS PROMESAS. Es muy cierto que prometer es una fuerza muy poderosa en la mente humana, que quien desea algo y se lo prometen, se hace todo lo posible para creer que te lo van a cumplir. La gente regularmente tenemos necesidades de algún tipo, como deseos y esperanzas, y por ello luchamos para conseguirlas. Pero si alguien te dice que está dispuesto a ayudarte a conseguirlas y te promete ayuda, es muy difícil no aceptarla. El que promete puede bien no cumplirte, y mantenerte motivado y subyugado a su voluntad, en aras de que algún día te lo va a cumplir. Pues los políticos de todos los tiempos han sabido el poder mágico que tiene el prometer, pues realmente se basa en seducir con palabras y encantadores discursos, aquello que la gente desea e insistir en que se los van a cumplir. Ya los maestros de la seducción romántica han sabido llevar, el corazón de una hermosa dama al enamoramiento pleno, a base de puras promesas que regularmente nunca llegan a cumplir. Pero mientras tanto, sacan todo el provecho posible de sus heroicas y bellas poesías. El prometer no obliga a cumplir, sólo la moral es la única fuerza que reafirma la calidad de palabra que tiene una persona. Pero por ello mismo, una persona seria, nunca promete algo que no pueda o deba cumplir. Pues por principio no se atreve a engañar a nadie con promesas que no se puedan cumplir. Sin embargo no es tanto el que promete, sino el pensamiento mágico e iluso del que se las cree. También a los largo de la historia se ha concebido muy claramente que la mayoría de los pueblos ignorantes, se pueden creer muy fácilmente las cosas que les dicen y prometen. Es más, no sólo los ignorantes, sino hasta personas y grupos sociales con cierto nivel educativo y cultural, pueden comprar ideas y conceptos irrealizables, simplemente porque no analizan las cosas y se quedan nadando en la superficie de lo que les prometen. A pesar de no ser un comportamiento ético, el prometer lo que sea para llegar a conseguir algo, es una vieja práctica. Y se ha convertido en un arte que se desarrolla, con astucia y vigor, en muchos políticos que recurren a este poder mágico. Y desde luego que lo logran y se reafirma así la eficacia de la palabra. El único riesgo que corre el que promete, sabiendo que no puede o va a cumplir, es que se lo reclamen con agresividad y violencia cuando no se cumple. Pero hasta para eso hay muchos recursos. Uno de ellos es prometer 10 cosas y sólo cumple con una o dos de ellas. Eso tranquiliza y sosiega. Y si no, prepara la justificación y salida del por qué no lo cumpliste. Regularmente se busca echarle la culpa a alguien, para que la ira y la frustración recaiga en ellos y no en el que promete y no cumple. Por eso prometer es mágico. te obliga a cumplir

El eje central del matrimonio

LA CONFIANZA MUTUA. Un matrimonio necesita revisar su capacidad de confiar entre ambos, pues de lo contrario el deterioro puede ser gradual y llegar a un punto que se rompa. Confiar es no tener miedo a que me lastimes, a que me mientas, a que me falles, a que me traiciones, a que divulgues nuestras…