Intelectuales y cultos

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​Los Ilustres Mexicanos del siglo XVIII

Para entender algo más de nuestra historia, resulta interesante repasar algo de los personajes que dieron una influencia a la construcción de nuestra identidad, antes de la Independencia de México entre los años 1750 y 1800. Dentro de ellos destacan algunos intelectuales que nacieron en México y que sintieron en la sangre el amor a su Patria, aun a pesar de ser de la Nueva España. Más sin embargo,  promovieron amplios estudios sobre la historia de México, como es el caso de Andrés Cavo y Antonio de Leon y Gama. Por dar un ejemplo. En el caso del  primero es muy interesante su historia personal, pues nació en Guadalajara en 1739 y murió en la Ciudad de Roma en 1803, a donde fue a parar luego de que se decretó la expulsión de los Jesuitas. El era misionero jesuita con los indios de Nayar.  

Cavo,  dejó un interesante manuscrito con su obra Historia civil y política de México, que según se sabe encontró el documento un tal Carlos María de Bustamante, en los archivos de la biblioteca del obispo de Tenagra.  Pero le agregó los temas desde donde lo dejo el  Autor, Cavo, de 1766 hasta la entrada del Ejército Trigarante. Esta primera edición,  se realizó entre 1836 y 1838, en la Ciudad de México.

Es una muy interesante narración de hechos, sucesos y personajes que le dieron, según sus investigaciones, vida a este querido México durante el Virreinato. Dentro de los cuales destacan el desarrollo de las ideas políticas, como costumbres de la vida colonial. De lo cual sabemos muy poco hoy en día, de no ser por estos autores. En donde incluimos a Clavijero y a Boturini, casi contemporáneos, junto al ya mencionado de León. Este último nació en la Ciudad de México en 1735 y murió en 1802,  en la misma Ciudad. Y se dice que fueron muy amigos él y Cavo. 

De León gustaba de estudiar la lengua de los Mexicanos, y conocer sus diversas maneras de expresar la aritmética y sobre todo lo que podían significar las enormes piedras encontradas en las excavaciones de la plaza central del Zócalo, que acabaron siendo la Piedra del Sol, o el Calendario Azteca, y la Coatlicue. 

“Explicase el sistema de los Calendarios de los indios, el método que tenían de dividir el tiempo, y la corrección que hacían de él para igualar el año civil de que usaban, con el año solar trópico. Noticia muy necesaria para la perfecta inteligencia de la segunda piedra: a que se añaden otras curiosas e instructivas sobre la Mitología de los Mexicanos, sobre su astronomía, y sobre los ritos y ceremonias que acostumbraban en tiempo de su gentilidad. Mexico, en la imprenta de Don Felipe de Zúñiga y Ontiveros 1792. [VII]-116 p.1-8.

De no ser por estos personajes, de la llamada ilustración mexicana, no tendríamos más referencia de estos  300 años de México. Y por eso,  son los precursores intelectuales de la Independencia. 

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