Sentirse débil

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Qué sentimiento tan contundente y desolador, verse a uno mismo en la debilidad. Es la incapacidad de hacer algo, y no poderlo ejecutar porque no sientes las ganas de hacerlo.
La sensación la reconocemos muy bien, porque es la que nos acompaña en las enfermedades, no te puede ni levantar y sientes que hasta lo mas elemental de las actividades de la vida diaria no las puedes realizar, muchas veces aunque quieras.
Estas débil y punto. Hay que retomar las fuerzas y esperar hasta que de nuevo puedas emprender las acciones diarias.
Eso es regularmente a nivel corporal, pero también resulta aparecer en la mente, en el carácter. En esa desafortunada sensación de sentirse débil ante los retos que la vida exige. Simplemente se siente uno con dificultad para emprender algo, te abraza la baja autoestima y te inundas de un poder interior que te grita, que no vas a poder. Volteas a tu alrededor y miras a los fuertes, a los que si logran hacer, lo que tu ni te atreves a iniciar. Y entre mas te comparas con ellos, te miras a ti mismo con mayor debilidad. El miedo te invade y fácilmente te refugias en la impotencia y lloras en los hombros de alguien igualmente débil como tu.
Hay quien afirma que el mundo de las adicciones a las drogas es un territorio que acarician los débiles. Los que encuentran en ese estimulante mundo artificial, una fuerza extra para realizar, lo que sin ellas no se atreven ni siquiera a pensar.
Envalentonan falsamente, motivan a dejar atrás el frágil mundo interior y se visten de guerreros con armas que no son las suyas.
Enséñale a tus hijos a mirar con firmeza el mundo que lo rodea, a no dejar que las sombras de la debilidad se asomen en su carácter. Acompaña cada paso de su vida diaria, hasta que esté plenamente convencido de que si puede, de que en todo momento de impotencia y fragilidad, también está la opción de la fortaleza. Que puede optar por luchar, en vez de quedarse tirado llorando su impotencia. Anímalo, enséñale la alegría que da luchar y vencer la sensación de tristeza y desolación.
No lo dejes creerse débil, porque tras de cada una de ellas está la fuerza que la compensa. Muéstrale que junto a la debilidad, está la fortaleza. Para que la sepa elegir.

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